Displasia de cadera

|


Llamamos displasia de cadera a un crecimiento anómalo de la articulación de la cadera que produce una inestabilidad de la articulación que evoluciona hacia malformación de la cabeza femoral y del acetábulo y, finalmente, una artrosis.



1402181806dipl



Esta enfermedad es mucho más frecuente en razas de tamaño grande y se presupone que se debe, en parte, a una asincronía entre el desarrollo muscular y el óseo durante el crecimiento del cachorro, que en razas grandes, se produce de manera muy rápida. En perros de razas pequeñas también se han descrito pero son excepcionales.


20180212 182007


Hay muchos factores que intervienen en la aparición de la displasia. La alimentación durante el desarrollo (perros que crecen con sobrepeso o sobrealimentados pueden presentar un crecimiento excesivamente rápido), la cantidad y calidad de ejercicio y otros factores ambientales pueden estar relacionados con la aparición de la enfermedad.



1402181825disp



Lo que es seguro es la heredabilidad del proceso. Cachorros cuyos progenitores son displásicos tienen rondando un 90% de probabilidad de padecerla. El uso de padres libres de displasia tampoco garantiza que los cachorros estén libres de ella debido a que muchos de los perros libres pueden ser portadores asintomáticos.

Los porcentajes de presentación de la enfermedad no están claros por diferentes motivos. La primera es que son pocos los criadores, en muchas razas con una incidencia relativamente alta, que realizan radiografías de displasia. Parece que poco a poco se van concienciando de la necesidad de saber el estado de las caderas de sus reproductores. Otro problema es que algunos expositores niegan la enfermedad de su perro porque anteponen un tema de belleza al de salud. Por muy bonito que sea un ejemplar, si tiene displasia, NUNCA debería ser usado para la reproducción. Usarlos condenaría a ese criadero a fijar la displasia en todas sus líneas en tan solo unas pocas generaciones. Otro problema es que no existe un registro único, con lo que realizar estadisticas sobre la presentacion por razas es una tarea ímproba.






Los síntomas pueden comenzar desde que el perro es joven (5-6 meses) o bien un poco más tarde, a partir de los 15 a 20 meses.


Los cachorros jóvenes, a veces, presentan cojeras espontáneas del tercio posterior, les cuesta trabajo levantarse, intolerancia al ejercicio, se cansa muy pronto, juega poco, se lame o muerde la zona de la cadera y pueden correr como si fuera un conejo. Estos síntomas se deben a microfracturas del acetábulo debido a subluxaciones de la cabeza del fémur. Estas microfracturas provocan sobrecrecimientos óseos y poco a poco evoluciona a una artroartrosis.

En animales con más edad, ya tenemos síntomas no tan agudos y se corresponden con la instauración de una artrosis crónica con dolor crónico. La cojera es permanente, siendo los mismos síntomas que antes he descrito para perros cachorros.


Es muy importante el diagnóstico de la enfermedad en fase temprana. Se recomienda hacer radiografías a los perros entre los 6 y 8 meses, debido a que ya existe la malformación pero no se ha instaurado una artrosis. Es el momento de poder operar para evitar el desarrollo de la misma. Un perro que ya tiene osteofitos y artrosis crónica no podrá ser intervenido para corregir el mal desarrollo. La única solución para éstos casos es la colocación de una prótesis de cadera.


14021824disp opt


La prevención se basa, principalmente, en la realización de un correcto plan de cría, con el seguimiento de todos los miembros de las camadas, cosa que dificulta enormemente debido a que muchos perros la desarrollan bastante tarde.

Debido a que se sabe que un crecimiento rápido del cachorro es un factor importante, junto con el sobrepeso, se recomienda que los cachorros no estén sobrealimentados.

Un suplemento con condroprotectores durante el desarrollo se piensa que puede ser beneficioso, ya que ayudaría al cartílago articular a recuperarse mejor en el caso de sufrir daños.

Hay varias correcciones quirúrgicas en la edad de desarrollo que a veces mejoran los grados de displasia, pero ni los traumatologos veterinarios se ponen de acuerdo en su verdadera utilidad.


Una vez el animal ha terminado el desarrollo y se confirma que es displásico, la solución es quirúrgica. Las técnicas más exitosas son la oteotomía triple y la colocación de prótesis de cadera. Son cirugías complejas que sólo deberían ser realizadas por veterinarios con experiencia.


Si no podemos operar, el tratamiento está orientando a disminuir la inflamación y el dolor crónico a base de antiinflamatorios, analgésicos y condroprotectores.


En los últimos tiempos se han comenzado a experimentar terapias nuevas que, espero, darán frutos en los próximos años, pero todas orientadas a mejorar los síntomas de la osteoartrosis, no la solución del problema que, como dije anteriormente, es de malformación de la estructura de la articulación.



El mundo de la cinofilia tendría que hacer una profunda recapacitación y que TODOS los criadores realizaran un buen plan de cría, pasando por un buen diagnóstico de sus perros y siendo honestos en un problema que antes o después terminará afectando a todos. Hay que seleccionar perros bonitos y sobre todo SANOS.

Sin comentarios

Escribe tu comentario




No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes. Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.

Si quieres recibir por correo nuestro Newsletter con las novedades de la semana.


Madrid CACIB 2018

Album CACIB Sevilla  2018

Album Sevilla CAC 2018