Los perros en la carrera espacial (II)

|



LAIKA EXPLORADORA ESPACIAL

Se preseleccionaron a tres animales Laika, Albina (que ya había hecho dos vuelos supraorbitales) y Mushka (mosca), que recibirían un segundo entrenamiento más duro y adecuado a la nueva misión. Las tres hembritas se fueron habituando a alimentarse en la cápsula mediante un mecanismo especial y a los ruidos que producirían los aparatos en funcionamiento que acompañaban a la misma.

Laika, la perrita callejera de Moscú, tenía la apariencia de un terriercillo. Era parte del plantel de 12 perros que se entrenaron en el Instituto Experimental, que llevaban más de un año preparados para vuelos supraorbitales aunque esta vez sería más duro. Al capturarla se le puso el nombre de Kudriavka (rizadita) aunque se le cambió pronto por el de Laika (ladradora) ya que este nombre es el de varias razas del norte de Rusia y Siberia y sonaba más patriótico. A ella la seleccionó 10 días antes de partir el doctor Yazdovskiy para ser la ocupante de la nave. Su suplente sería Albina y en caso de fallar ella Mushka.

Las perras fueron acostumbradas a usar un traje con arnés que restringía sus movimientos pero que le permitía acostarse, sentarse y moverse ligeramente hacia detrás y hacia delante que además protegería su piel ya estaba totalmente monitorizada para estudiar sus constantes vitales. Les instalaron mediante cirugía unos sensores cerca de la arteria carótida, otro a la altura del corazóny una especie de faja alrededor de su pecho. Se las vigiló cuidadosamente para evitar infecciones tras la intervención. Las acostumbraron a tomar la comida y el agua dos veces al día y a realizar sus deposiciones en una bolsa situada tras ellas.

El habitáculo del animal era de 64 x 80 cms provisto de una tapa y ventanilla de inspección, de forma cilíndrica y aleación de aluminio. Tenía una equipación para medir temperatura ambiente y humedad, además de los monitores a los que se encontraba conectada la perra para estar informados constantemente de las constantes vitales. Si la temperatura subía de 15 º se activaría un sistema de ventilación que además mediante compuestos químicos absorbía la humedad excesiva y el dióxido de carbono.

Laika dos años de edad aproximados y seis kilos de peso conoció el egoísmo humano de primera mano. Kruchov tenía prisa y los ingenieros no pudieron dotar a la nave un sistema de retorno seguro, por ello los doctores solo le dejaron comida para una semana y en la última cierta cantidad de veneno para eutanasiarla y que la pobre no sufriera.

El doctor Yazdovskiy encariñado con la perrita por su mansedumbre y carácter el día antes de que la llevaran a la base de Kazajistan, el Cosmódromo de Baikonur, se la llevó a su casa a escondidas, para que sintiera el amor de una familia y jugó largo y tendido con los hijos del doctor, para darle algo que no conocía, el calor y el amor de una familia.

Partió Laika a su destino, estuvo tres días antes de despegar alojada en el habitáculo en el que había de navegar. Las bajas temperaturas hicieron que se le diese ayuda térmica para no dañar la salud de Laika antes de partir.

El 3 de noviembre de 1957 a las 5,30 hora de Moscú partió hacia su viaje sin retorno. En un primer momento la perrita aumentó su ritmo respiratorio 4 veces más de lo normal, se duplicó su frecuencia cardiaca y a los 10 minutos sus constantes fueron casi normales, y tomó algo de alimento. Al alcanzar la órbita la cápsula se separó con éxito, pero no tuvieron en cuenta que la fricción generaría más calor por lo que el sistema de ventilación se estropeó y la cabina alcanzó los 40º en su interior por lo que Laika sólo pudo sobrevivir entre 5 y 7 horas. Toda la verdad se supo en octubre del año 2002 en el Congreso Mundial del Espacio que se celebró en Houston (Texas) y este dato lo reveló Dimitri Malashenkov, que participó en todo ello.

La nave se convirtió en el féretro de Laika, que orbitó hasta el 14 de abril de 1958, durante 162 días, desintegrándose al contactar con la tierra . Recorrió más de 100 millones de kilómetros y orbitó la tierra unas 2400 veces.

Todo ello organizó un gran revuelo entre los amantes de los animales que, en organizadas protestas, se manifestaron ante las diversas embajadas de la URSS en el mundo o la multitudinaria que hubo frente a la sede de Naciones Unidas. En Rusia no se hablaba de Laika sino de la mala imagen que ello le creó a la URSS.

Kruchov se vió inundado de cartas de protesta de todo el mundo occidental.

La maquinaria soviética de propaganda política intentó borrar la mala imagen que supuso ante occidente el trato hacia la perra Laika y la sacralizó como héroe nacional en libros, juegos para niños, carteles, estampas fotos, cajas de cerillas etc…etc… en un totum revolutum entre el arte Pop de la URSS, la policía y la entronización de un perro mestizo, representante del pueblo soviético y las clases proletarias que mostraba en la cartelería callejera un perfil estilizado y arrogante. Se convirtió en un nuevo icono del comunismo ni más ni menos.

Los unos en occidente la usaron como un símbolo del martirio animal y le erigieron monumentos, los otros como un símbolo del bolchevismo y su triunfo en la carrera espacial inaugurándole monumentos para acallar las voces de protestas occidentales. Quizás sea el perro que más ha sido homenajeado por el hombre, siendo el monumento más importante el dedicado a los conquistadores del espacio donde ella se halla representada en un bajorrelieve explicativo, inaugurado en 1964 .



LOS OTROS PERROS COSMONAUTAS.

A pesar de las protestas de occidente muchos perros fueron usados hasta el año 1966 para este tipo de pruebas y de hecho después fueron sustituidos por monos.

El 28 de julio de 1960 Lisichka (pequeño zorro) y Bars (pantera) murieron en el test de vuelo del Vostok que explotó en su lanzamiento. El 5 de agosto del mismo año Belka (ardilla) y Strelka (flecha), junto a 40 ratones, 2 rata y plantas, fue lanzado y puesto en órbita el 19 del mismo mes, retornando el 20 con los animales sanos y salvos. Strelka pario 6 cachorros sanos y uno de ellos se le regaló al presidente JF Kennedy. El 1 de diciembre del mismo año Mushka, una de las sustitutas de Laika, y Pchelka (abeja) murieron al reentrar en la atmósfera terrestre al reventar la cápsula espacial. El 22 de diciembre siempre del mismo año Damka (señorita) y Krasavka (bonita) tripulaban un vuelo orbital que se abortó y las perras sobrevivieron y retornaron sanas. En el año 1961, el 9 de marzo viajaron Kernuschka (negrita), que fue recuperada sana y Zvezdochk (estrella) que viajó el 25 de marzo y fue igualmente recuperada sin problemas. En 1966 se produjo el último viaje, que se sepa, de los perros en el espacio, en el biosatélite Kosmos, Veterok (brisa) y Ugolek (carbón) estuvieron 22 días en el espacio y fueron recuperados felizmente, siendo estos dos últimos, los perros vivos que más tiempo han permanecido en el espacio.

Tras ello parece ser que no se experimentó más con nuestros amigos de cuatro patas. No puedo dejaros sin repetir textualmente la frase de Gazenko, entrenador de Laika y de otros perros espaciales refiriéndose a la pionera canina “ CUANTO MÁS TIEMPO PASA MÁS LAMENTO LO SUCEDIDO. NO DEBÍMOS HABERLO HECHO….NI SIQUIERA APRENDIMOS LO SUFICIENTE PARA JUSTIFICAR LA MUERTE DEL ANIMAL.. ” ello lo dijo en 1998, falleció en el año 2007, recordándola siempre.

Sin comentarios

Escribe tu comentario




No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes. Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.

Si quieres recibir por correo nuestro Newsletter con las novedades de la semana.


Madrid CACIB 2018

Album CACIB Sevilla  2018

Album Sevilla CAC 2018