Leishmaniasis

Fotos Propiedad de la OMS./C.Black/S.Stammers-Clinica Teatinos.
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Cuando hablamos de parasitosis nos referimos a una relación entre dos seres, el parasitado (hospedador) y otro, el que parasita, el cual vive a costa de su hospedador. El hospedador sale perdiendo en ésta relación porque soporta al parásito, lo alimenta.

Al parásito por otra parte no le interesa matar a su hospedador, porque la muerte del mismo sería su fin. Es por ello que cuando hablamos de enfermedades parasitarias nos referimos a procesos en los cuales el hospedador puede tener ciertas molestias, pero no suelen ser mortales.

Algunas veces los hospedadores no reaccionan como esperaríamos (por defensas bajas, animales enfermos por otras patologías, etc) o el parásito actúa de forma mas virulenta, y es cuando nos encontramos con el hospedador enfermo.

Normalmente en el ciclo de vida de los parásitos actúa un tercer actor; EL VECTOR. Se trata de otro ser vivo que se encarga de transportar e infectar a otros hospedadores. Unas veces el parásito usa al vector solo como transporte y otras el vector es parte activa del ciclo porque el parásito lo necesita para termiar su desarrollo en su interior antes de infestar al hospedador.

En el caso de leishmania los hospedadores son multitud de animales de sangre caliente (perros y humanos son de los que hablaremos hoy) y como vector usa un pequeño diptero llamado Flebotomo.



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EL PARÁSITO

Leishmania es un protozoo flagelado . Cuando el mosquito flebotomo (vector) pica a un animal infectado con leishmania se alimenta con su sangre. En el intestino del mosquito leishmania se transforma en su forma infestante (la forma con flagelo) y se dirige a la glandula que produce saliva.

Cuando el mosquito pica a otro animal, le inocula la saliva (que evita la coagulación de la sangre para poder alimentarse de ella) y con ésta saliva van las formas infestante de leishmania, que cuando las celulas defensivas del hospedador las captan para intenar interceptarlas, pierden su flajelo y comienzan a reproducirse para infestar otras celulas e invaden el organismo de dicho hospedador.



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EL VECTOR

Flebotomo o mosca de la arena. Pequeño diptero (2-3 mm) de color amarillento, con el cuerpo cubierto de diminutos pelillos.Vuela a poca altura haciendo zig-zag, lo que hace que pase desapercibido.

Sólo las hembras se alimentan de sangre, picando sobre todo al amanecer y al atardecer, siempre que la temperatura sea superior a 18 grados y no haya viento.

Al contrario de lo que piensa la gente, este "mosquito" no necesita zonas con agua estancada para criar. La hembra una vez que se alimenta tiene la energía suficiente para hacer la puesta de huevos que será en zonas sombreadas con alta humedad y con mucha materia orgánica, circunstancias que se dan en cualquier jardin o parque, aunque sea urbano.

El flebotomo, como hemos dicho, necesita mas de 18 grados para completar su ciclo vital, por lo que en zonas tropicales tendrá actividad todo el año y a medida que nos desplazamos hacia los polos solo tendrán actividad en las estaciones calidas. Debido al cambio climático y al aumento de las temperaturas medias de muchas zonas se está produciendo la aparición de flebotomos donde nunca hubo y el aumento del tiempo de actividad en otras que tenían unos inviernos fríos y que ahora comienzan a ser cálidos.

El flebotomo es crucial en la expansión de la leishmania, porque ésta necesita al vector para poder infestar al hospedador.




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EL HOSPEDADOR

Leishmania puede parasitar a multitud de animales de sangre caliente. Los que nos interesan ahora es el perro y el humano.

El perro es el llamado RESERVORIO del parásito, porque es un animal muy resistente a enfermar y se convierten facilmente en portadores asintomáticos (tienen el parásito pero no tienen ningún síntoma) con lo que son un foco de infección difícil de detectar. Pueden estar meses e incluso años transmitiendo leishmania sin que lo sepamos. Los perros que enferman también transmiten la enfermedad. Ésta transmisión SIEMPRE es a través de la picadura del mosquito para los humanos, existiendo transmisión tras placentaria, por ejemplo, en perros.

En el humano también se da la infestación por leishmania, lo cual la convierte en un problema de salud pública. Personas con defensas bajas (niños, ancianos, VIH e inmunodeprimidos) son los más susceptibles a contraer la enfermedad. En algunos países del llamado tercer mundo tienen un auténtico problema sanitario con leismania y es causa de miles de muertes al año.


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Niño con leishmaniais cutánea  a espera de tratamiento.


LA ENFERMEDAD

Cómo hemos comentado antes, no todos los animales enferman cuando son infestados por leishmania.

Cuando un flebotomo pica a nuestro perro pueden ocurrir distintas situaciones:

* Que el animal sea resistente al parásito y su sistema inmune lo neutralice.

* Que el animal sea infestado y no sea capaz de eliminar a leismania, pero no desarrolle síntomas. Éstos animales son los más peligrosos porque son los autenticos reservorios de la enfermedad. Son un foco de infección silencioso.

* Que el animal sea infestado y desarrolle enfermedad. También son foco de infestación pero normalmente (o así debería de ser) los propietarios se dan cuenta y los tratan.


Según qué afecte leishmania en el perro podemos dividir en leishmaniosis cutánea y visceral. El grado de enfermedad y la síntomatología va a depender mucho del sistema inmunitario del hospedador.

Las lesiones son en parte producidas directamente por el parásito (riñón, higado, bazo, ganglios, articulaciones) y otras son producidas por la respuesta inmune del animal en su afán de eliminar a leishmania, como por ejemplo, la gran cantidad de anticuerpos que genera el enfermo (que son ineficaces ante leishmania ya que se esconde muy bien de ellos) genera "basura inmunitaria" que provocan microtrombos, los cuales van a producir obstrucciones en los capilares provocando inflamaciones de los mismos (vasculitis). Esto se traduce en problema de riñón, sangrados por la nariz, lesiones cutáneas, etc.

SINTOMAS

La sintomatología es altamente variable, falta de apetito, fiebre, perdida de peso, el animal está triste, sin energía, ulceras en la punta de las orejas, trufa, alrededor de los ojos y hocico, pérdida de pelo, lesiones cutáneas en forma de boton, heridas que no curan, ganglios linfáticos agrandados, hemorragia nasal espontánea, cojera, crecimiento excesivo de uñas, diarreas, vomitos, problemas oculares...

Si leishmania afecta higado o riñon entonces tendremos sintomatología de insuficiencia hepática o renal.

De todas formas los síntomas no son validos para realizar un correcto diagnóstico ya que hay perros que pueden no presentar síntomas o presentar sólo unos pocos y esos mismos síntomas son compatibles con multitud de enfermedades.

Desde que un perro es infestado hasta que empieza a tener síntomas pueden pasar meses, teniendo en cuenta que también hay portadores asintomáticos. Es por ello que una detección precoz es fundamental para un buen control de la enfermedad y un mejor pronóstico en el tratamiento.


DIAGNÓSTICO

El diagnóstico lo realizamos mediante la historia clínica unida a analíticas sanguíneas o biopsia de piel, médula o ganglios linfáticos.

Debido al alto riesgo sanitario que supone en la población humana, en Andalucía se ha catalogado como enfermedad de declaración obligatoria, lo cual significa que los veterinarios que detecten un caso deben dar parte a las autoridades sanitarias pertinentes y hay obligación de tratar al perro o a su eutanasia en el caso en que el propietario se niegue a su tratamiento.


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TRATAMIENTO

El tratamiento, dependiendo del momento de aplicarlo, tiene mas o menos éxito, teniendo un pronóstico mejor aquellos perros con sintomas cutaneos y sin afectación de la función renal ni hepática.

Es un tratamiento largo y costoso a base de varios productos inyectables y vía oral. El veterinario tendrá que usar el protocolo que mejor se adapte adapte cada paciente según su estado clínico.

Respecto a la curacioń no está claro si hay curación completa, debido a que un alto porcentaje de perros tratados recaen al tiempo, no sabiendo si la causa es la reactivación de parásitos acantonados en tejidos donde no llegan los fármacos o si que ha habido curación pero se produce una reinfestación por una nueva picadura de flebotomo.

Es por ésto que en los perros que han sido tratados se recomienda el tratamiento de por vida con sustancias leishmanioestáticas, por si hay reactivación de la enfermedad, el animal no se covierta en foco de infestación. Además se recomiendan analíticas periodicas de éstos pacientes para detectar con prontitud un nuevo brote y poder volver a tratar lo más rápido posible.



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Administración de inyección intralesional para tratar leishmaniasis cutánea.




PREVENCIÓN

Como medidas de prevención hasta hace poco tiempo sólo existíian medidas para disminuir el número de picaduras de mosquitos a nuestros perros; no sacar a pasear a los perros en horas de máxima actividad del mosquito (amanecer, atardecer y primeras horas de la noche) y repelentes en forma de pipetas o collares antiparásitarios.

Desde hace unos años tenemos vacuna contra la leishmania con resultados aceptables pero que no generan inmunidad en todos los perros vacunados, por lo que no se recomienda abandonar las medidas de preveción de picaduras de mosquitos. La vacuna intenta redirigir las defensas hacia una inmunidad que produzcan glóbulos blancos capaces de neutralizar el parásito (inmunidad celular) y no hacia la producción de anticuerpos que son inútiles contra leishmania (inmunidad humoral).

Realizar análisis periódicos y sistemáticos de los perros sanos es de vital importancia para detectar animales recién ino estados.



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Niña con leishmaniasis visceral (enfermedad potencialmente mortal si no se trata) en cuyo vientre se ha marcado el aumento del tamaño del hígado y del bazo.



Resumiendo, debido al cambio climático y a poblar cada vez más las zonas rurales la leishania ase está convirtiendo en un importante problema a nivel de salud pública y de la salud de nuestras mascotas. Ante la imposibilidad de controlar el vector (flebotomo) la única manera de intentar disminuir su debastador efecto es un control periódico y sistemático de los perros para detectar los portadores asintomáticos y los enfermos, medidas con repelentes de mosquitos para disminuir la probabilidad de picaduras y la vacunación de los perros para que poco a poco vaya bajando el porcentaje de animales infectados.

Ante el elevado coste de las pruebas y las vacunas, hasta que punto no hay una negligencia por parte de las autoridades que se lavan las manos ante éste gran problema, deberían ser ellas las que impulsaran campañas de información y vacunación sistemática de los perros para animar a los propietarios a hacerse partícipes por el  bien de la sociedad.

1 Comentarios

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Gracias por esta información, es muy importante el uso de repelentes electrónicos y ahuyentadores para acabar con las plagas de insectos.

escrito por AhuyentaBichos 07/may/19    12:13

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